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viernes, 4 de noviembre de 2011

¡EL TRATO MISERICORDIOSO DE DIOS!

by David Wilkerson
[May 19, 1931 - April 27, 2011]
“... yo soy el padre de Israel, y Efraín es mi primogénito.”

(Jeremías31:9).

El pueblo de Efraín, la tribu más grande de Israel, era la más cercana al corazón de Dios. El Señor tenía un plan eterno para esta bendecida tribu, pero Efraín continuó actuando en rebeldía y afligiendo a Dios. ¡Este pueblo pecó más que ningún otro en Israel! Pero, ¿acaso Dios abandonó a Efraín?

Por el contrario, el Señor dijo que ¡este pueblo sería libre y rescatado!

Ellos vivirían en la abundancia, es decir, bajo las grandes bendiciones de Dios (ver Jeremías 31:14 RV, 1995).

¿Qué vió Dios en Efraín? Ellos tenían un corazón arrepentido -avergonzados de su pecado y deseosos de regresar con su Señor. Y, a pesar de todas sus fallas, ¡esta actitud atrajo el corazón de Dios! Cuando una fuerte palabra profética vino a Efraín, ellos respondieron al ser reprendidos y lloraron ante su pecado.

Frente al grado de su rebeldía, Dios dijo, “¿No es Efraín un hijo precioso para mí? ¿No es un niño en quien me deleito? Desde que hablé de él, lo he recordado constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él, y ciertamente tendré de él misericordia...” (Jeremías 31:20). Dios estaba diciendo, “A pesar de las debilidades y fallas de Efraín, veo su espíritu arrepentido y no apartaré de él mi amor. ¡Mi propósito eterno para Efraín continuará como lo había planeado!”

Amado, ¡Dios tiene un plan para su vida! Él cumplirá Sus propósitos en usted, no importa lo que usted esté pasando o cuan severa sea su prueba.

¡Dios ha puesto mucho esfuerzo en la planeación de su futuro!

Yo tengo una palabra profética para algunos que están leyendo este mensaje

ahora: usted no puede juzgar el propósito eterno de Dios hacia usted basado en lo que siente y piensa. Dios quiere decirle, “Haz que tu corazón se humille delante de mí. Confía en mi Palabra acerca de mi naturaleza - yo soy un Padre tierno y amoroso, y quien ha invertido mucho en tí y no voy a dejarte ir. Tú eres mi deleite y te libraré!”

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (Jeremías 29:11).

GRACIAS SEÑOR!!!! :)

jueves, 3 de noviembre de 2011

¡DIOS SABE QUÉ ES LO MEJOR PARA NOSOTROS!

by David Wilkerson
[May 19, 1931 - April 27, 2011]

Hay tiempos cuando Dios nos quita ciertas cosas y otros, cuando oramos por cosas que pensamos necesitar y Dios no nos las concede. Sin embargo, “...Jehová conoce el camino de los justos...” (Salmo 1:6). ¡Un día las acciones de Dios nos mostrarán que todo fue para nuestro beneficio y el de Su Reino!

La verdadera satisfacción en la vida proviene de estar en la perfecta voluntad de Dios, haciendo Su obra, viviendo conforme a Su propósito. Pero muchos de nosotros estamos convencidos de saber lo que necesitamos para sentirnos plenos y felices. Y, en la mayoría de los casos, ¡lo que creemos que es lo mejor para nosotros nos conduce a la ruina! Nunca en la historia de la humanidad, Dios le ha quitado algo a uno de Sus hijos sin darle algo mejor, más bello, y con mayores satisfacciones.

Lo que Dios tiene para nosotros no debe causarnos temor. ¡Él no solamente sabe qué es lo mejor para nosotros sino que Él quiere que tengamos lo mejor!

Si verdaderamente creemos esto, ¡descanso, paz y gozo vendrán a nosotros! No nos afligiremos al dejar ir ciertas cosas, ¡sabremos que hemos sido hecho libres de ataduras! Diremos, “Señor, si tú me has quitado esto significa que tienes algo mucho mejor para mi. Así que te lo doy- ¡lo puedes tener!”

Amado, ¡nosotros necesitamos decansar en la mano amorosa de nuestro Padre!

Debemos llegar al grado de confianza que nos permita decir, “Yo tengo un Padre amoroso que desea lo mejor para mi. Él lo sabe todo!” ¿Cómo llegó Job a un lugar de reposo? Él se persuadió a sí mismo de que Dios sabía lo que estaba haciendo y que todo estaba bajo control. Job dijo “Mas él conoce mi camino: si me prueba, saldré como el oro.” (Job 23:10).

Muchos cristianos ven a Dios obrar en sus vidas y aún se preguntan, “¿Qué pasa si todo se derrumba? ¿Qué pasa si yo hago algo mal y Dios se enoja o impacienta conmigo? ¿Acaso todas Sus promesas se alejarán de mi? ¿Acaso debo prepararme para algo inferior a su perfecto plan?” No- ¡nunca! Si su corazón es recto delante de Dios, si usted continúa acudiendo a Él y buscándole con todo su corazón, ¡nada cambiará los planes de Dios hacia usted!

lunes, 10 de octubre de 2011

ALGUIEN ME CONOCE

David Wilkerson Today


MONDAY, OCTOBER 10, 2011

by David Wilkerson

[May 19, 1931 - April 27, 2011]

“Jehová, tú me has examinado y conocido.” (Salmo 139:1).

Nadie me conoce

Más que Dios.

Él conoce mis pensamientos más profundos.

Pues aún no está la palabra en mi lengua y ya tú, Jehová, la sabes toda.

Detrás y delante me rodeaste,

y sobre mí pusiste tu mano.

Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡alto es, no lo puedo comprender!

En ocasiones las tinieblas me cubren

Pero Él examina mi corazón

Lo conoce

Él conoce mis caminos malvados.

Solamente Su sabiduría

Puede comprenderlos

Cuando clamo a Él

Él responde

Y me fortalece con vigor

En mi alma

¡Lo mismo te son las tinieblas que la luz!

Él conoce mis tinieblas y me dará luz.

Él me conoce.

martes, 4 de octubre de 2011

LA CURA PARA LA INCREDULIDAD

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Busqué en mis libros de referencias y encontré una lista de pasos para “curar¨la incredulidad, pero ninguno de esas docenas de opciones me convenció. Por tanto le pedí a Dios por algo sencillo y Él me dió dos ideas para quitar la incredulidad del corazón:

1. Toma toda preocupación, temor y carga, y entrégaselas todas a Jesús.

¡Déjalas en Sus hombros!

“Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1 Pedro 5:7).

Amado, ésta es la invitación personal de Dios para usted. Su petición es:

“¡Deposita todo en Mí! No cargues más. ¡Yo tengo cuidado de todo lo que estás pasando y soy suficientemente grande para tomar todo lo que hay en tí!”

No hace mucho tiempo, alguien en una situación extremadamente estresante me llamó pidiéndome una palabra de exhortación. Pero ese día yo me encontraba abrumado por muchos problemas, así que no podía sobrellevar uno más. Por tanto, le contesté, “Lo siento, pero me tendrás que llamar en otro momento.

Estoy sobrecargado.” Gracias a Dios que ¡Él nunca está estresado! ¡Nunca está abrumado! ¡Sus hombros pueden tomar todas las cargas de Sus hijos! ¡Él nos llama a “depositar todo en Él!”

“Echa sobre Jehová tu carga y él te sostendrá; no dejará para siempre caído al justo.” (Salmo 55:22). Revisa tu lista ahora mismo: “Dios, te doy esto, y eso, y aquéllo. Te doy esta carga, esta dificultad, esta relación, este problema.” ¡Esté convencido de qué Él tiene cuidado de usted!

2. Lánzece con total fe en la Palabra escrita de Dios. ¡Tome el reto del Señor de vivir por Su Palabra!

“No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4:4). Usted debe ser capaz de decir, “¡Voy a vivir y a morir por la palabra de Dios en mí!”

Le pregunto a usted: ¿Cómo es que nosotros podemos confiar en Su Palabra para nuestra salvación eterna y no para nuestras necesidades y problemas diarios?

Nosotros podemos creerle en la parte más difícil. ¿Por qué nos resulta más complicado creer por ayuda, guianza y poder sobre el pecado? “A aquel que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Judas 24). Dios le ha prometido esto a usted. Así que ¡deje a un lado las cargas que le están agobiando! Acuda al Señor y rete Su Palabra. ¡Dígale que usted se jugará su vida en Su Palabra! ¡Muéstrele cómo usted confía en cada una de Sus palabras- y será bendecido!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Wait Upon the Lord

Psalm 40:1 "I waited patiently for the LORD; And He inclined to me, And heard my cry."

Practicing patience is hard work! This is especially true when we are waiting upon the Lord, who keeps to His own timetable. But believers who trust God to deliver are richly rewarded with the desires of their heart.

A person's willingness to wait reveals the value of what he or she desires. Imagine, for example, a young woman who yearns for a husband. She must decide whether to place greater importance upon a) getting married or b) waiting patiently for a mate chosen by God. If her priority is the former, she may accept an offer that is less than the Lord's best for her. The fellow in question might be a good Christian but not a man suited for this particular young lady.

No one goes wrong waiting for the Lord to send His best in His perfect timing. Of course, believers don't receive everything they request. At times God simply says no. In other cases, He adjusts our desire to match His own. In our humanness, we can't possibly know all the details of a situation. So we ask for what we think we need, based on our limited information. A submissive heart accepts the omnipotent Father's gentle redirection. When the awaited object of desire comes, it may not look like what the believer originally requested, but it will be exactly what he or she needs.

Waiting patiently on the Lord is an awesome witness. When He responds, others see the reality of God, His faithfulness, and the wisdom of our commitment. In addition, our own faith is strengthened. Fools rush to seize their prize. But wise believers know that blessing will come in God's good time.

For more biblical teaching and resources from Dr. Charles Stanley, please visit www.intouch.org.

Used with permission from In Touch Ministries, Inc. © 2009 All Rights Reserved.

martes, 19 de julio de 2011

SIGA ADORANDO

by David Wilkerson

Moisés tenía la disposición al igual que muchos de nosotros hoy en día,

pero había sólo un camino para que él permaneciese en victoria.

Continuamente Moisés estaba en comunión con el Señor: "Y habló Jehová a

Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero" (Éxodo 33:11).

Creo que el secreto de la santidad es muy simple: ¡Permanezca cerca de Jesús!

Siga mirando su rostro hasta que llegue a ser a la imagen de aquél que usted

está contemplando.



Una noche, una mujer histérica me detuvo en la calle y me confesó sin querer

y desesperadamente: "Sr. Wilkerson”, exclamó, “Estoy frente a la hora más

oscura de mi vida y no sé qué camino tomar. Mi marido me ha dejado y es mi

culpa! Le he fallado a Dios y a mi familia. ¿Qué voy a hacer?"

Sentí la necesidad de decirle: "Amiga mía, alce su mano derecha aquí mismo,

en la esquina de esta calle, y empiece a adorar al Señor. Dígale que usted

sabe que falló pero que aún lo ama. Luego vaya a casa y póngase de rodillas.

No le pida a Dios nada, solamente levante sus manos y su corazón, y adórelo."



Dejé aquella dama de pie en la calle con sus manos levantadas al cielo, las

lágrimas rodando por sus mejillas, alabando al Señor pero degustando ya la

victoria que se empezaba a levantar en su vida. "Pero tú eres santo, Tú que

habitas en las alabanzas de Israel" (Salmo 22:3). El Señor hace su morada con

su pueblo que le adora y donde el Señor está, allí llega la victoria.

Cristo dice: "Al que a mí viene, no le echo fuera" (Juan 6:37).

“Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré

descansar" (Mateo 11:28).

No le tenga miedo al fracaso. Siga adelante a pesar de ello. ¡Adore a Dios

hasta que llegue la victoria! Esto puede sonar muy simplificado, pero el camino

para dejar atrás el fracaso es sencillo.

viernes, 6 de mayo de 2011

ESTAD QUIETOS Y CONOCED


Después que la Palabra nos dice que Dios es el que hace cesar las guerras, esto es añadido: “Estad quietos y conoced que yo soy Dios…” (Salmo 46:10).

La palabra Hebrea para “quietos” es raphah, la cual significa cesar, dejar tranquilo, volverse débil, impotente. Viene de la palabra raíz rapha la cual significa reparar y ser hecho completo por las manos de un médico.

Cuán consistente es la Palabra de Dios. Él hace cesar las guerras y hasta que Él termine su trabajo, debemos de cesar nuestros esfuerzos de auto justicia, confiarle todo en sus manos, confesar nuestras debilidades y flaquezas, y confiar nuestro futuro y restauración en las manos de Cristo, nuestro Gran Médico.

Amado creyente, ¿está usted siendo desgarrado por su conflicto interior? Satanás puede zarandearlo, pero él no puede herirlo ni destruirlo. Más bien usted está siendo despojado con el propósito de prepararlo para recibir una revelación más profunda de la cruz y de esta manera, poder estar listo para ofrecer un mayor servicio a Dios.


Usted es como Pedro, el cual fue despojado de todo antes de ir al Pentecostés. Mire a este gran hombre de Dios caminando sin rumbo en las colinas de Jerusalén – completamente abatido. Pedro caminó sobre las aguas una vez y ayudó a alimentar milagrosamente a multitudes. Él experimentó la actual gloria de Dios y fue un siervo usado, bendecido, prominente, y amado de Cristo. Pero él pecó gravemente, fallándole al Señor como pocos lo han hecho,y después, lloró y se afligió pensando que había perdido su salvación y su ministerio.

“¿Qué está mal dentro de mí?,” debió de haberse preguntado una y otra vez. “¿Por qué no tuve poder o fuerzas cuando fui tentado? ¿Por qué no tuve la reserva moral - la voluntad para resistir al enemigo? ¿Por qué tuve que ser yo el que fallara? ¿Cómo puede un hombre de Dios hacerle tan horrenda cosa a su Señor? ¿Cómo pude haberles predicado a otros cuando yo no tengo poder en medio de mi crisis?”

Dios no causó la caída de Pedro, pero un gran bien vino como resultado de la misma. Era parte del proceso de despojo que tenía que pasar este hombre de Dios – permitir que se revelara lo que estaba arraigado profundamente en su hombre interior. Sólo el fracaso podría exponer su orgullo y auto suficiencia. El fracaso abatió a Pedro y le reveló su necesidad de depender absolutamente en su Señor para todo, incluyendo su pureza y rectitud.

¡Es en la sombra de la cruz que podemos soportar nuestras tentaciones y fracasos más grandes, para luego salir a la resurrección!

por David Wilkerson



 

viernes, 29 de abril de 2011

David Wilkerson Today - Por Gary Wilkerson


"David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, durmió” (Hechos 13:36).

El miércoles por la tarde, mi padre, David Wilkerson, falleció en un accidente automovilístico. Lamentamos la pérdida de un padre amoroso, de un esposo fiel y de un hombre santo delante de Dios. Mi madre, Gwen, su esposa por 57 años, también se encontraba en el auto, pero se nos ha informado que se recuperará por completo.

Los más de 60 años de ministerio de mi padre han impactado las vidas de aquellos más cercanos a él, y se han extendido a millones alrededor del mundo. Hoy sentimos una pérdida personal, pero al mismo tiempo, nos regocijamos al saber que papá vivió su vida al máximo, obedeciendo a Dios con devoción y amando a Jesús radicalmente.

Él fue conocido por su ilimitada fe. Él creyó que Dios podría cambiar las vidas de miembros de pandillas y transformar a los drogadictos más desesperados. Él creyó que una iglesia dinámica podría ser establecida en el corazón de Times Square, en la ciudad de Nueva York. Él creyó que podría ser un hombre que amara bien a su esposa e hijos. Y él lo hizo.

A papá no le gustaba la fanfarria, la aclamación, o la ceremonia. Él declinó invitaciones para reunirse con líderes mundiales, sin embargo podía dar todas sus posesiones para apoyar al huérfano necesitado o a la viuda en situación de emergencia.

Como el rey David, papá sirvió a su generación según la voluntad de Dios.

Él predicó con una pasión sin concesiones y una gracia implacable. Él escribió con increíble entendimiento, claridad y convicción. Él corrió la carrera bien y cuando su obra fue terminada, fue llamado a casa.

No creo que mi padre se hubiera jubilado bien. No creo que él era uno de aquellos que se sentaría en una silla a recordar el tiempo pasado. Creo que Jesús, teniendo conocimiento de esto, con gracia lo llamó a casa.

La última misión de papá en la tierra fue el abogar por el pobre de los pobres - proveer auxilio y apoyo a los niños hambrientos, a las viudas y a los huérfanos. Tras fundar Teen Challenge, World Challenge y Times Square Church, él buscó alimentar a niños en hambruna en los países más pobres del mundo.

Hoy, Please Pass the Bread ("Por favor pasa el pan") está salvando miles de vidas de niños por medio de aproximadamente 56 programas de alcance en 8 países.

Como el rey David, después de haber servido para la voluntad de Dios, él falleció. Sé que si mi padre hubiera sido capaz de alentarlo hoy con sus palabras, él le hubiera invitado a darle su todo a Jesús, a amarle a Dios profundamente y a dar todo de sí mismo en pos de las necesidades de su prójimo.

Las obras que él inició le sobreviven. Todos podemos atestiguar de su efecto en nosotros - no solamente a través de su predicación, mensajes escritos y fundación de ministerios de impacto internacional, sino también por su amor, devoción, compasión y habilidad para mover nuestra fe en pos de mayores obras.

Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/13184

jueves, 28 de abril de 2011

CUANDO TODOS LOS RECURSOS FALLAN


Creer cuando todos los recursos fracasan complace sumamente a Dios y es altamente aceptado por él. Jesús dijo a Tomás: "Has creído porque has visto, pero bienaventurados los que creen y no han visto" (Juan 20:29).

Bienaventurados los que creen cuando no hay evidencia de una respuesta a su oración. Bienaventurados aquéllos quienes confían más allá de la esperanza cuando todos los medios han fracasado.

Alguien ha llegado a un lugar de desesperación, al final de la esperanza y al término de todo recurso. Un ser querido se enfrenta a la muerte y los médicos no dan esperanza. La muerte parece inevitable. La esperanza se ha ido. Oró por el milagro pero éste no ha sucedido.

Es en este momento cuando los bastiones de Satanás se dirigen a atacar su mente con miedo, ira y preguntas abrumadoras como: "¿Dónde está tu Dios? Usted oró hasta que no le quedaron lágrimas, ayunó, permaneció en las promesas y confió". Pensamientos blasfemos se inyectan en su mente: "La oración falló, la fe falló. No voy a abandonar a Dios pero no confiaré en él nunca más. ¡No vale la pena!" Inclusive preguntas sobre la existencia de Dios vienen a su mente.

Todo esto ha sido el dispositivo que Satanás ha empleado durante siglos. Algunos de los hombres y mujeres mas piadosos de todos los tiempos vivieron tales ataques demoníacos.

Para aquellos que pasan por el valle de sombra de muerte, oigan esta palabra: El llanto durará algunas oscuras y terribles noches, pero en medio de esa oscuridad pronto oirá el susurro del Padre: "Yo estoy contigo. En este momento no puedo decirte por qué, pero un día todo tendrá sentido. Verás que todo era parte de mi plan. No fue un accidente. No ha sido un fracaso de tu parte. Agárrate fuerte. Deja que te abrace en esta hora de dolor".

Amado, Dios nunca ha dejado de actuar en bondad y amor. Cuando todos los recursos fallan, su amor prevalece. Aférrese a su fe. Permanezca firme en su Palabra. No hay otra esperanza en este mundo.

David Wilkerson

lunes, 11 de abril de 2011

SANTIDAD

Cuando hablo de una confianza total en Cristo, significa no sólo confiar en su

poder para salvarnos sino también en su poder para guardarnos. Tenemos que

confiar en que su Espíritu nos guarda y nos conforma a la semejanza de Jesús.
 
Piense en su propio testimonio. Hubo un tiempo en que usted era un extraño,

separado de Dios, haciendo malas obras. ¿Qué buenas obras hizo usted para

hacer las cosas bien con Él? ¡Ninguna! Nadie ha sido capaz de salvarse a sí

mismo.

Del mismo modo, nadie ha sido capaz de hacer o mantener su santidad. Somos

traídos diariamente en la santidad de Cristo solamente por fe, tanto como

confiemos en lo que la Palabra de Dios dice: "Si usted está en Cristo, es

santo como Él es santo"

"En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados

de Dios y eran sus enemigos. Pero ahora Dios, a fin de presentarlos santos,

intachables e irreprochables delante de él, los ha reconciliado en el cuerpo

mortal de Cristo mediante su muerte, con tal de que se mantengan firmes en la

fe…" (Colosenses 1:21-23).

Note la frase: "con tal de que se mantengan firmes en la fe", Jesús está

diciendo "permanece confiando en mí, vive por fe; voy a presentarte lo más

limpio, impecable, irreprensible y santo ante el Padre".

Amados, esta es la obra santificadora del Espíritu Santo. A medida que el

Espíritu le da poder para morir a las obras de la carne, él le llevará por

su convicción y su conforte.

Solo hay una santidad: ¡la de Cristo! Por lo tanto, ningún creyente es "más

santo que usted". No hay grados de santidad, sólo grados de madurez en Cristo.

Usted puede ser un cristiano nuevo y aun así ser absolutamente santo frente a

Jesús. Así que es absurdo que se mida con alguien a quien considera "santo".

Todos somos medidos por una norma: la santidad de Cristo; si estamos en Él, su

santidad es la nuestra en igual medida.

No vuelva a mirar a otro cristiano para decir: "Oh, me gustaría ser tan santo

como él es". Puede que usted no tenga la disciplina de esa persona o su vida

de oración. Puede que a menudo usted tenga más luchas y cometa más errores

que él. Pero él no es más acepto por el Padre que usted. Con nadie debe

compararse, porque ¡nadie es más querido en los ojos del Padre que usted!

Querido santo, quítese los zapatos. Quite toda la dependencia de la carne.

Esta es la base sobre la cual puede vivir: "Yo reclamo mi santidad, que es en

Cristo Jesús. Yo soy parte de su cuerpo. Mi Padre me ve como santo, porque yo

permanezco en Él".

jueves, 20 de enero de 2011

Una visión sín límites

Leer: Mateo 28:16-20

Como hijos del Altísimo, estamos llamados a caminar con Él, ya sean gratas o difíciles las circunstancias. Ambas pueden ser un reto.


En tiempos buenos, podemos perder de vista cuán dependientes somos de Dios. Por supuesto, aun así necesitamos muchísimo su dirección y su cuidado, pero los "períodos" placenteros pueden empañar esa realidad y crear en nosotros una disposición de autosuficiencia. Para evitar esto, debemos disciplinarnos para llenar nuestras mentes con la Palabra de Dios, orar por su dirección, y escuchar su respuesta.

Por el contrario, los tiempos difíciles pueden acercarnos a nuestro Creador en busca de sustento y ayuda. Con Cristo a nuestro lado, podemos atravesar sin temor cualquier situación. Como lo advirtió el Señor Jesús, la aflicción es inevitable (Jn 16.33). Pero tenemos la posibilidad de elegir cómo responder. Podemos dejar que las situaciones dolorosas nos hagan más dependientes del Señor, o que la duda, la depresión y la ira nos invadan.

El Señor promete darnos todo los que necesitemos para sobrellevar bien las dificultades. Nuestra responsabilidad es permanecer a su lado, seguir donde Él nos dirija, y obedecer aun cuando no nos guste o no entendamos lo que está sucediendo. Nuestra meta debe alinearse con la del apóstol Pablo: "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe" (2 Ti 4.7).

¿Dónde se encuentra usted hoy: en medio de una prueba, o de circunstancias placenteras? Esté consciente de que tentaciones tales como el desánimo o la apatía, pueden apartarlo de caminar con el Padre celestial. ¿Cuando salga de ese período podrá decir, como el apóstol Pablo, que terminó bien?

viernes, 14 de enero de 2011

JEHOVÁ SAMA – EL SEÑOR ESTÁ ALLÍ

Para ser un miembro de la verdadera iglesia de Dios, usted debe de ser conocido por el nombre de Jehová Sama – “El Señor está allí” (Ezequiel 48:35).
Otros deberían poder decir de usted “Está claro para mí que el Señor está con esta persona. Cada vez que lo veo, yo siento la presencia de Jesús. Su vida verdaderamente refleja la gloria de Dios.”

Si somos honestos, tenemos que admitir que no sentimos la dulce presencia del Señor entre los cristianos muy a menudo. ¿Por qué? Los Cristianos gastan su tiempo envueltos en buenas actividades religiosas – grupos de oración, estudios Bíblicos, ministerios de alcance – y todo esto es muy elogiable.

Pero muchos de estos mismos Cristianos pasan poco o nada de tiempo Ministrando al Señor, en el aposento secreto de oración.

La presencia del Señor simplemente no puede ser falsificada. Esto es cierto ya sea que se aplique a la vida de un individuo o al cuerpo de una iglesia. Cuando me refiero a la presencia de Dios, no estoy hablando de algún aura espiritual que envuelve místicamente a una persona, o que desciende sobre un culto en la iglesia. En lugar de eso, yo estoy hablando del resultado de un caminar de fe simple pero poderoso. Ya sea que se manifiesta en la vida de un Cristiano o en una congregación entera, causa que las personas lo noten. Se dicen a sí mismos, “Esta persona ha estado con Jesús”, o “Esta congregación verdaderamente cree en lo que predican.”

Se necesita mucho más que un pastor justo para producir una iglesia Jehová Sama. Se necesita gente justa, personas de Dios que se encierren a solas con él. Si una persona extraña al terminar el culto dice, “Yo sentí la presencia de Jesús ahí adentro”, usted puede estar seguro que no fue por la prédica o por la alabanza. Fue porque una congregación justa entró a la casa de Dios, y la gloria de Dios estaba en medio de ellos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

CRUZANDO LA LÍNEA

Cuando Jesús caminó sobre la tierra, él conoció muy bien el poder feroz de Satanás, cuando viene con cada arma del infierno para zarandear a los hijos del Señor. Yo no creo que pueda haber alguno de nosotros que pueda comprender el gran conflicto enfurecido que sucede en el mundo espiritual. Ni podemos entender cuán determinado está Satanás en destruir a todos los creyentes que han decidido fijar sus corazones hambrientos en ir hasta el final con Cristo.

Pero es verdad que en nuestro caminar Cristiano , cruzamos la línea – la línea de la obediencia – que enciende las alarmas del infierno. Y el momento en que cruzamos esa línea hacia una vida de obediencia a la Palabra de Dios y dependencia sólo en Jesús, nos convertimos en una amenaza para el reino de las tinieblas y un blanco de los principados y poderes demoniacos. El testimonio de cada creyente que se entrega al Señor con todo su corazón incluye el repentino ataque de problemas y pruebas extrañas e intensas.

Si usted ha cruzado la línea de la obediencia, entonces usted está haciendo olas en el mundo invisible. En Lucas 22:28-34 Jesús introduce el tema de las cernidas de los santos.

“¡Simón, Simón!...Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo”

(verso 31). En los días de Cristo, los agricultores de trigo usaban la cernida antes de embolsar el grano. Con una pala llenaban una caja cuadrada cubierta con una malla, y volcaban la caja y la sacudían violentamente. La basura y la suciedad salían a través de la malla hasta que sólo los granos quedaban. En este verso, zarandear significa “ser sacudido y separado” – ser sacudido a través de la agitación de problemas súbitos. Jesús usó esta analogía para decirle a Pedro: “¡Satanás cree que tú sólo eres basura y suciedad, y que cuando él te ponga en el cernidor y te sacuda, caerás al suelo!”

Hay pruebas y problemas, y también hay cernidas. Yo veo las cernidas como un gran ataque satánico que quiere destruirlo todo. Generalmente se comprime en un periodo corto de tiempo pero intenso. Para Pedro, la cernida duraría unos cuantos días, pero esos días serían los días más horribles, más probados, y más arrepentidos de su vida. Ese tiempo de cernida sacudió y quitó el orgullo que había derribado a Pedro. La sacudida quitó de su alma estorbos que pudieron haber destruido su testimonio para siempre.

Gracias a Dios, la fe de Pedro no falló, y tan seguramente como Jesús oró para que su “fe no falte”, así él ora por nosotros de la misma manera.

fuente: http://www.worldchallenge.org/es/node/10882

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La batalla de la fe

La sabiduría que viene de Dios

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. (Santiago 1:2-8)

¿Se ha sentido usted alguna vez como si su vida cristiana se meciera de un lado a otro, como un péndulo entre la fe y la duda? Este es un problema bastante común, especialmente cuando enfrentamos situaciones difíciles. Aunque sabemos lo que dice la Biblia, nuestros sentimientos nos dicen algo totalmente diferente.

La pregunta no es si experimentaremos esto o aquello, sino más bien cuánto tiempo permaneceremos en un lado u otro. Tres factores determinarán si nos inclinaremos hacia la fe o la duda: la fortaleza de nuestra fe en el momento de la prueba; nuestra percepción y comprensión de Dios; y nuestra experiencia con el fracaso o el éxito en las pruebas anteriores, en particular las de la misma naturaleza.
 
Para ayudarle a crecer en la fe, es importante que usted cambie no solo su enfoque, sino también su manera de pensar y de escuchar. Fije su mente en las promesas de Dios, no en la dificultad de su situación.
  • Confíe en su naturaleza divina, no en sus sentimientos en cuanto a las circunstancias.
  • Trate de ver la dificultad desde la perspectiva del Señor, en vez de darle su propia interpretación.
  • Escuche al Espíritu Santo, no a las mentiras de Satanás.
  • Recuerde la fidelidad del Señor en el pasado, en vez de obsesionarse en sus fracasos anteriores.

La clave para tener una fe firme está en creerle a Dios a pesar de la situación. Solo entonces será posible someter los sentimientos naturales de duda, ansiedad, temor, ira o confusión, a lo que sabemos que es verdad: que el Señor es fiel y nos dará su ayuda en todas las situaciones.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

DIOS QUIERE LIBERARLE

Cuando los tres jóvenes Hebreos fueron arrojados al horno de fuego, un cuarto hombre estaba allí con ellos: ¡Jesús! Ellos no se quemaron. Es más, sus ropas y sus cabellos ni siquiera olían a humo. Esa es la clase de liberación que Dios quiere traerle a su valle espiritual.

¿Cuál es la motivación de Dios para querer liberarlo a usted? ¿Es porque usted ha hecho algo para aplacarlo? ¿Ha incrementado su tiempo de oración?

¿Pasa más horas leyendo las Escrituras? Todo esto es bueno. Pero Isaías tenía la revelación verdadera cuando dijo, “Porque a mis ojos eres de gran estima, eres honorable y yo te he amado…No temas, porque yo estoy contigo” (Isaías 43:4-5).

Dios le estaba diciendo a Israel en Isaías 43, “Tú pasarás por inundaciones y fuegos. Pero no te preocupes; Yo caminaré contigo a través de todos ellos. Y te libraré al final simplemente porque tú eres mío. Te conozco de nombre. Y tú eres un deleite para mi corazón.”

Fuente: http://www.worldchallenge.org/es/node/10659